La silenciosa estrategia detrás de la PlayStation

La silenciosa estrategia detrás de la PlayStation

El 16 de abril de 2019, en una nota exclusiva para una prestigiosa revista de tecnología, Mark Cerny presentó las primeras especificaciones sobre la consola sucesora a la PlayStation 4 de Sony. Mark Cerny, además de ser desarrollador de videojuegos desde la temprana edad de los 19 años, fue también el arquitecto electrónico detrás de la PlayStation 4 y la PlayStation 4 Pro, entre otros dispositivos. Si bien no dio especificaciones precisas, sí confirmó tecnologías claves que integrarán la consola y que permiten tener un pantallazo aproximado del producto final.
 
Demostración gráfica de efectos de RayTracing en el Unreal Engine en 2018
 

La próxima consola contará con un CPU Ryzen Zen 2 (la unidad encargada de realizar las operaciones fundamentales de la consola) de la última línea de tarjetas gráficas de AMD, junto con un GPU (la unidad encargada de proyectar los gráficos, etc) de tecnología Navi de la misma compañía. Se espera que este cambio permitirá no solo mejores gráficos, sino también más cómputos por escena, lo que traerá aparejado mejores sistemas de inteligencia artificial, medios físicos y emulaciones virtuales de sistemas interactivos, respondiendo así a una gran crítica de la comunidad de desarrolladores a los CPUs dentro de las consolas lanzadas en 2013. Por otro lado, Cerny confirmó que contará con una tecnología propia de disco rígido SSD (Solid-State Drive, que utiliza un tipo de memoria distinto al de los discos duros comunes o Hard-Disk Drive, HDD) que permitirá cargas e instalaciones hasta 19 veces más rápidas. La nueva consola también avanzará la tecnología dedicada a la producción de sonido incorporando tecnologías de 3D audio, continuará con su dedicación a VR y será compatible con el actual PSVR y retrocompatible con todo el software de la PlayStation 4. Por último, la consola tendrá incorporadas las nuevas tecnologías de RayTracing (simulación en tiempo real de la luz), pero no aclaró si se hará por medio de hardware o software.

El anuncio de Cerny se enmarca en la nueva estrategia de Sony, donde el panorama de la industria estará definido por consolas, juegos, streaming y servicios. Sony eligió no llevar adelante la tradicional conferencia durante la E3 en 2019, y en 2018 anunció que reduciría la presencia de sus eventos PSX dando lugar a la comunicación por medio de los webshows State of Play. La especulación es que Sony está preparando todo su arsenal de desarrolladores para deslumbrar con el lanzamiento de su próxima consola en el 2020. Así los juegos ya anunciados como el Last of Us 2, Death Stranding y el Ghost of Tsushima llegarán a la PlayStation 4, mientras que las próximas experiencias actualmente en desarrollo estarán apuntadas a la próxima consola. No es menor destacar que Sony posee equipos capaces de crear excelentes juegos, y que los que aún quedan por lanzar son suficiente para llenar a expectativas a cualquier jugador.
 
 
Desde el punto de vista del streaming Sony ha invertido desde el año 2012, con la compra de Gaikai, en PlayStation Now que fue lanzado en el año 2014 con el objeto de permitir la reproducción via streaming de juegos de PlayStation 2, 3 y 4 en distintos dispositivos. El servicio ha ido mejorando con los años, adaptándose a las políticas de precios, incorporando juegos e incluso incluyendo descargas de algunos juegos, con el objeto de presentarse como una alternativa viable para competir con Stadia y xCloud de Google y Microsoft respectivamente. Por parte de los servicios Sony presentó PlayStation Vue en 2015, un dispositivo apuntado más al ámbito de servicios de televisión, suscripciones de streaming (Netflix, Hulu, etc) que buscaba competir con el dispotivo Apple Tv.
 
A simple vista, y frente a los anuncios de sus competidores, se podría plantear que los ejecutivos de Sony no han sabido reaccionar frente a los cambios de mercado. Sin embargo, si se contempla la estrategia y se la entiende como similar a la de Xbox, abandonar la marca como consola, y establecerla como plataforma, Sony se encuentra bien preparado para enfrentar la batalla de la próxima generación. El golpe de gracia de la presentación de Cerny fue tanto la retrocompatibilidad, como la posibilidad hacer upscale a 8k. La retrocompatibilidad le garantiza a Sony una población automática de jugadores que buscará conservar su actual biblioteca de juegos evitando que la opción de otra consola o servicio se vuelva más tentadora que el que ya tienen. El upscale a 8k deja a la próxima consola de Sony preparada para un futuro, e inevitable, salto de resolución de pantallas. Si Sony ajusta e integra sus servicios actuales en una sola plataforma podría mantenerse tranquilamente como líder del mercado.
 
 
Aun quedan algunas dudas sobre el funcionamiento de la tecnología RayTracing en la próxima consola, que al día de hoy pone a las placas de video más modernas más robustas de rodillas. Tampoco es claro si la retrocompatibilidad será a modo emulación virtual como lo hacen Xbox y Nintendo, o con hardware incluido en la fabricación como lo ha hecho antes Sony con la PlayStation 2 y 3, lo que elevaría los costos de producción. Por otro lado, los componentes tienen hoy precios elevados y podríamos especular con una consola con un precio igual o superior a los 500 dólares contemplado las opciones de refrigeración y potencia eléctrica que sean necesarias para hacer funcionar el dispositivo. Por último, la estimativa fecha de salida en 2020 será un éxito o fracaso dependiendo de lo que ocurra con los servicios y adelantos que se den en 2019, si los los meses de marzo y abril son indicativos de lo será el 2019, esto puede implicar un gran riesgo para Sony.

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